Cecilia Bustamante ©. Austin, Texas 1998


LEYENDA

                                               Austin, 1983©



  En prensa, Leyenda, EXTRAMARES EDITIONS. Lima/Austin.
                     Legend, English Tr., Prof. James C. Maloney , Independent
 Artists Alliance.
                     MuterBlut/MotherBlood, English/German.ed. Universidad de 
                     Osnabrück. Germany.  Tr. Prof. Wolfgang Karrer. 
 
Post Office Box 382, Austin, Texas 78767 -
Bustam824@aol.com, ElMundoTx@aol.com
   





INDICE			

	Historia Sagrada
	Edades
	Poema
	Dunas
	Mes de Junio
     Marina, Terrestre
 	País de las Maravillas
	Retorno
	Yaraví de mi Tierra
	Romance
	Cuánto te amara
	A John Keats
	Bodas de Cristal
 	Amén
	Peso y Medida
	Terceras Personas
	Atardecer
	Geografía
	Soliloquio de la chica que murió anoche
	Aquelarre
	Camino Real
	Utópica
	Las razones del contrario
	Para el buen entendedor
	Contraseña
	Cuando vi cazar una zorra
	Leyenda
     Modulación Transitoria














				Historia Sagrada



			Madre
			estás tan pálida 		
			en campos envanecidos
			por brillo de argento.

			Se aviva la muselina en tu vientre
			y sonríes lejana
			frente al horno en que dorabas el pan.
			Me pregunto
              cómo Daniel quedó impoluto y gentil
			y por qué para él los ángeles
  			sí batieron sus alas.

			!Qué pálida estás
			mirando la grisura del día!
			Debiste salvarte
			cuando calcinaba la masa
			tu mirada sin sombra.

			Al verte
			quisiera remover las polvorosas brasas
			buscar el remanente corazón del fuego - 
			Obligar a Daniel y sus ángeles
		     a que alumbren tu pálido rostro.

			Madre estás tan callada
			en campos de argento.


                                                                 *











					Edades


			Detrás de mi ventana hay un árbol
			en orden y quietud.
			Me ofrece el gran fruto
			de su encuentro de sol y materia.
			Me responde según la hora
			con intrincadas formas 
			atravesando la memoria

			Detrás de mi ventana
			hay un árbol con frutos en sus ramas
			que piensan en su carne dulce y ácida
			en la manera en que los incuba el sol.
			Ennumero sus dones con el ábaco antiguo
			diseño retenido en una laca china,
			rubí del vacío dejado por los años
			
			Apenas notorias detrás de la ventana
			hay dos transparentes rosas amarillas
			abiertas y tensas, endurecen sus estambres
			desde la copa donde el agua muda
			Las sostiene dándome placer.
			Están vivas esfumándose
			Contra un pedacito de cielo
			Seguras de su muerte,
			Nos deleitan.

                                                                        *
















					Poema

					          "...el corazón de los amantes debe perecer..."
                                                                              
 Hõlderlin


			Los metales se oxidan
			o los muerden los ácidos,
			así se deslíen los huesos, 
			la pulpa, carozo, semilla,
			acumulando el veneno.

			Muy al fondo las esencias
			se tornan mortales,
			Todo alimento penetra
			so pretexto de darnos la vida,
			suaves venenos noctámbulos,
			aguarregia
			sobre el ojo dormido
			y romántico.

			Los amantes llevan
			una gargantilla mortal.


                                                                    *



















				
	                                      Mes de Junio

			El sol persiste
			haciendo primaveras.
			Horas largas
			atraviesan los trópicos,
			sus mañanas prontamente
			abren el párpado del cielo.
			En los espacios
			la pupila del sol.

			Días y noches triunfales
			del verano.
			Nunca como hoy
			el día es largo,
			la noche nunca
			tan corta como hoy.
			El sol persiste
			con su nombre quieto
			en lo antigüo del día.
			Otras estaciones se oponen -
			a lo lejos, reversos,
			diferencias.
			La tierra se inclina
			en el fiel - 
			la Estrella del Norte,
			la estrella de Orion.

			¿Qué imaginaria historia
			controla su rayo,
			qué se inventa en los trópicos de Cáncer?
			¿Quién puede negar a la rosa
			su reverso de luz?

                                                                *






					Marina, Terrestre
                                                                        
                                                        "...el mundo era  mío
                                                         en él yo reinaba,
                                                         por mí las abejas
                                                         alegres zumbaban
                                                         y las golondrinas
							                        batían sus alas..."  
                                                                      LONGFELL
 OW                                                               


			Terrestre y feliz -
			regresar por el camino
			otra vez
			por la superficie frágil,
			superficie muerta.
			Soterrada
			la ignorancia perpetua
			desea otra vez
			discurrir las llanuras - 
			pero animales, víboras,
			camaleón, lagartija, alacrán.


 			Voz 2:
			Si nunca te agotaras juventud,
			si el primer momento como el fin...
			Lo mismo diese no entender
			La razón primordial.

			Voz 3:
			A la orilla del mar
			en la existencia nativa
			un hombre flota entre algas,

			Nadie: 
			Luces, substancias acumuladas
			en su superficie de sal,
			las mareas avanzan, descienden,
			siempre
			el estallido del viento,
			cuando las olas resuenan
			y se van....

                                                                  *









					Dunas

                                                      "...extracción de la
 piedra de la locura..."
                                                                              
 Alejandra Pizarnik


			Pasan las horas
			Saludando al pasado,
			Desfilan en los libros
			Otros hilillos de sangre,
			Que se evaporen por fin
			Hasta quedar del todo muertos.
			Algo
			Persiste en el tiempo,
			Fluye a causa de la rosa.

			Es la locura - 
			O la imagen de un hombre
			En la que él desaparece
			Esfuminado en la distancia.


                                                           *




			
			




			




                                                                              
	
                                                                              

			                    

				País de las Maravillas


			La noche oscura
			tiene puertas soldadas
			y en tu mirada
			una helada represa
			cuando se agolpa el silencio
			en la noche clara.

			Tus ojos
			dos lagos hondos
			saciados.
			Tu rostro
			una flor carnívora
			que devora el aire.

			Rielando en la noche oscura
			la voz no se mueve más -
			reina en silencio
			Alicia
			con el recuerdo apenas
			de un cuerpo
			que no conoce país. 

                                                                *

















					Retorno


                                                                              
 A Javier Heraud

			Patria mía - 
              en tus muros
			vive la sombra
			de aluviones antigüos.
			Morada
			bajo el golpe discreto 
			de la brisa.

			A orillas del Pacífico
			las neblinas debilitan.
			Mohos grises, el salitre
			socavando tus ciudades
			en la corriente
			leve de la sangre. 

			Después - 
			sólo el miedo y descontento
			incurables.
			Y en la piel del aire
			viaja un frío
			como los recuerdos.

			II
			Mi infancia se pierde 
			por las calles de Lima, 
			palabra
			sobre paisajes virreinales
			rematados por el hambre.
			Idioma
			rebotando, desangrándose 
			en el fértil dominio 
			del pasado.




			III
			Dura España
			Madre
			España.
			En mis viejos cuaderno
			reverbera 
			el veneno mayor.
			Y en las montañas
			los animales ciegos, 
			los metales
			que te colmaron de esplendor.

			Mi país
			el de pulcros erales,
			el de parcelas limpísimas
			en sus flancos
			sólo sangre
			y en al aire 
			sólo una espada
			una espada en el aire.

			IV.
			Metal contra metal
			vibran el poder y la muerte
			y mi país
			desenvaina
			una espada en el aire.

			En el aire
			una espada.

                                                                 *
			
			













					Yaraví de mi tierra

			Una canción, 
			Un aullido que se expande
			Con atávico murmullo.
			Voz humana,
			Río que se beberá la tierra.

			Pasa
			Y las orillas carcome
			En su gran paladar.

			Un río avanza
			Entre farallones
			Difíciles de roer.
			Mas el tiempo y las aguas
			horadan la piedra:
			ella se abre, él la penetra
			y se hacen una vena más
			hacia el mar.

			Canción
			escuchada en la juventud
			cambiante, en el sentido
			en que cambia
			hacia la culminación del cenit.

			Por ende
			nuestra pasión reinicia
			la sorda nostalgia
			por metáforas, caricias
			y la helada inocencia,
			el desgarro
			de su sencilla verdad.

					*





					Romance




			Tarde oscura, tarde oscura,
			tan lejana y con garúa
			paseamos dejando huellas de caracol.
			Y no pudimos seguir, nó.
			¿Me hubieras querido acaso
			al mediodía bajo el sol?
			La verdad es que ni tan despacio,
			ni tan ardiente, queríamos ir, nó.

			Tú en tu ventana, yo en la mía
			esperando diversas suertes sin duda,
			nos hacíamos adiós muy cerca
			como para poder sentir el signo
			tomando forma sobre nos.
			Y no fué verdad ni mentira, nó.
			Yo nunca estuve esa tarde,
			ni tú me tuviste jamás,
			éramos muy jóvenes y no sabíamos de amor.



					*


			


			









					A John Keats


			Desnudo el corazón
			solitario
			en la noche
			su temblor acerca
			su embrujo, el temor
			por los sueños - 
			el maligno desencanto

			se establece
			a devorar la esperanza
			destino morboso y querido 
			espinas nocturnas
			donde la luz recogió
			panorama sin fin

			nube melancólica del cielo,
			majestad
			que se acerca
			a la cercenada cabeza
			de la luna
			su fulgor
			es de estrella apagada
			y sus filos descienden

			Cuando el corazón reposa.

                                                                  *













					Bodas de cristal

			Es extraño
			que te conmueva años después -
			imágenes en la tarde y las palomas
			en la Plaza  Cataluña.  Palomas grises
			en una técnica olvidada
			es extraño
			que sientas así, como si hubiera vivido
			yo algo en esos años pasados.  Nada más
			un fantasma aprisionado por un truco
			del disparador.
			Es extraño
			que me recuerdes.
			aprendí de mis hijos
			para la compañía humana y difícil, 
			difícil, incoherente y más.
			Parezco
			estirar la mano hacia urbana avecita,
			no puedo negar mi echarpe de gasa,
			aquel abrigo de Oeschle .  Es más bien
			una tarde de Lima.

			Crucé
			los Portales en la Plaza de Armas.
			tenía la piel muy suave, vestidito discreto
			para el mediocre clima de Lima.  Una boquilla
			de marfil que había comprado en el Barrio Chino.
			Recuerdos
			inofensivos.  Los inviernos de Lima.
			abrigo poco grueso para el clima de Pittsburgh,
			para la nieve de Nueva Inglaterra.
			Esas ciudades no son como Lima
			ni yo soy 
			en esa foto que registra la huella
			detrás del anteojo, otra en el antebrazo derecho
			debajo de la tela gruesa de mi abrigo azul.
			Mantenía distancia, la línea recta hacia mí.
			Viví
			Me dices en la calle Londres, también en Urgel,
			Plaza Calvo Sotelo.  No tuve nada que ver.
			No me orientaba, cardinalmente hablando,
			no entendía los nombres de ciudades a que fuiste.
			Palabras
			eran.  Poesía.  Las escuchaba con rencor.
			Barcelona es
			un dormitorio largo, pared cubierta por cortinas nylon,
			ropas dobladas, sábanas inmensas, limpios pañales
			en el agua fría del invierno.  Reducidas presas
			para fabricar algún menú.
			Cansancio,
			hemorragias, fiebre, amenaza antigua de la TBC.
			Suturas en las manos, manchas que perturban
			para siempre el color transparente del pasado.
			recuerdo haber dejado el abrigo en la tienda de viejo.
			Abandonarlo
			para otra más pobre que yo.  Alli estaban
			unas bellotas presas en el frasco sellado,
			quietas, cálidas, inmóviles.  Les dediqué
			un poema,
			llené de palabras el misterioso espacio
			que resguardaba el cristal.

                                                                    *




















					Amén 

			Seguridad sin razón
			esperando encontrar
			nos perdimos
			sin exhalar sonido.
			Los aros informes del sueño
			perturban con su signo
			como una mirada
			fija a una palabra no dicha
			que asoma en la niebla
			y nos concede
			percibir el latente rescoldo
			levantando el puente
			para siempre jamás.

                                                              *


























					Terceras personas



			Sus perfiles se esfuman
			entre el mimbre reseco,
		     se acercan, se confunden
			en la posibilidad 
			de ser y lo difícil
			de no entenderlo.
			El filo peligroso
			de sus perfiles
			se complementa,
			se separa,
			ojos oscuros perfectos
			en su enigma,
			bellos ojos que cantaran
			los poetas. !Quién lo sabe!

			Sus formas son dos mundos
			en la penumbra,
			ciertas miradas,
			sus rostros de costado
			en mudez indiferente.

                                                        *



















					Atardecer



			El agua pasó
			arrastró su corriente,
			sus anillos
			contínuos, arraigados,
			sus eslabones de fuego,
			de lluvian, de fieras
			pasivas flores amarillas
			contra la muerte del día
			fundiéndose en eterno poniente,
			eterno amanecer.


                                                                     *


























					Geografía

				                                     "...no man is an island, entire of
 itself...."
                                                                              

			Cualquier isla logra un nombre
				      Cualquier
                           hombre
                           su mujer
				tarde o temprano
				        secretos

               
                   posibles aventuras
					         l
                                a

                                m
                                a
                                r

                          devuelve
				       un rostro


			Cualquier camino se ha cumplido
				     hagamos la paz. 

                                                                *















			Soliloquio de la chica que murió anoche

			Aburrido del verano, el sol como un demonio
			me quiere atrapar.  Yo como un mueble,
			como un can, durmiendo como una gorda Polanchie,
			sudosa y blanca.  Cualquier cosa emborronada
			roja de odio y de silencio.  Chillo.
              Me responden los vecinos.  Me mandan callarme
			y no puedo.  Huyo hacia el parking lot.
			De una vez por todas, ¿qué hice?  Aquí no dejo nada
			y suéltenme les digo y me echo a correr.
			Pero al otro lado de la pista
			me espera esa mujer en el convertible negro
			como en la película de Bergman, un alazán
			a la orilla del mar.  Una unocente burguesa
			A cien por hora.  Tediosa, desteñida, insulsa,
			sin sentido.

			Por culpa de esta imbécil acaban mis años
			y su plácida costumbre anodina, ellos tiemblan
			sobre el asfalto entre sirenas que están aullando
			por mí.  Desperdicio de día, mañana habrán lavado
			mis manchas y el sol endemoniado evaporará la señal.
			Ya se olvidan de mí.  Para siempre adiós.

                                                                              
 *

















					Aquelarre


			Detrás de los hechos existe
			o cierta delicadeza, orgullo,
			o interés, engaño, costumbres.
			Expresiones de extremada cautela
			rozando la esterilidad
			con aguzada licencia - 
			como debe ser.

			Toda leve idea
		  	encuentra interferencia,
			sinrazón, modo temperamento,
			por inocua que sea.

			Ni temor tengo, ni culpa.
			Buscaba unas yerbas mágicas
			con qué deshacer entuertos,
			poderes difíciles,
			de alguna manera incorrectos
			y de otra manera fantásticos
			que con el tiempo lograré descubrir. 

                                                                   *


















					Camino Real

			El río avanza
			y crece
			en las tierras bajas
              hasta llegar al pueblo.
			Su humedad invade
			las sombras y recovecos
			delvalle.
			Abiertos, desnudos,dóciles - 
			Reciben los resplandores del sol.

			El río encontró
			este espacio insospechado,
			murmura, repite sus pálidos tintes,
			los violentos escarlatas
			del atarcedecer.
			El sol conflagra todo - 
			Tiempos, días, 
			Innumerables cosas, diminutas
			en el viento
			y flexibles presas de su llama.

			Nada nos adorna ni encadena - 
			sólo la revelación ,
			el camino
			eterno, lejano,
			Camino Real. 


                                                                 *














					Utópica
                                                                              
 A Flora Tristán


			Beber limonada
			en la ciudad naciente
			por ciento cuarentaicuatro años
			ir en bicicleta
			por el falansterio sin fin.
			Soplar el pólen amarillo,
			los estambres, alargar la fiesta,
			la llama, una mirada.

			La rosa siempre esquiva
			flotando en la memoria,
			cae al centro de la vida. 

                                                                *

























					Para el buen entendedor
                                                                              
 al Arcipreste




			Queriendo servir vino
			creí me caería al pozo
			mas en verdad éste busca
			del agua la vena.

			Quería decantar
			sin poso
			y para ello debo ir
			con quietud trasegando
			entre luces amatistas -  
			trashumando, trashumando
			del invierno a las dehesas
			como si fuese el bon vino
			con amor a decantar. 


                                                           *

			
			 


			
			
			


			 
			


			 

			
					Modulación Transitoria

			La luz transita 
			con silencio propio
			estrellándose en las cosas, 
			pan de oro, los cristales,
			emblema fijo 
			que nos habla y despierta
			a compartir la laxitud
			y violencia del tiempo.

			La gama del día
			atraviesa la rosa
			perfectamente bella
			en su espacio relativo y discreto.
			Vértigo es el dinámico vacío
			que aviva la existencia,
			incitándonos a recuperar 
			la interior materia.
			Queda la rosa serena
			como un ojo de niño.
			Una puerta que al espacio infinito.
			Modulando una forma que nada destruya.
			Ella es distintamente clara,
			como un corazón en la nada
			pulsando la existencia.

			Liberando imágenes
			que atisban la memoria -
			alguien a quien dejamos partir,
			nuestro pie también en el estribo.
			Los perfiles estrujantes
			de un arbol que abre sus alas,
			sus venas tramontando
			verdes, amarillos, 
			sepias, tierras quemadas,
			ultramares, magentas.....

                                                                        *
						




 				Cuánto te amara...

                                        a Emilia y su madre que vivían en el
 pueblo de Huariaca, Perú




			La mujer, la viuda, la que no tenía marido,
			vive con su hija cerca del panteón.

			Levemente almidonadas, suaves rosas
			de rizos retintos saturados de nogal.
			Modosas, algo infantiles soportan
			la luz cenital
			al centro de su casa,
			luego salen por el difuso zagüán.
			Chispeantes y acharoladas
			a la Fiesta de San Juan.

			- Madrecita, lucero del alba, lucerito... 
			respondía al saludar.  - ¿Quieres llevarla
			a la Plaza, a la Fiesta de San Juan?
			Niña de sombras tiernas,
			niña de helado color,
			Salidas de una novela sentimental.
			Olían a limoneros antigüos
			Sobre la alberca
			tornasolada
			de aquella hacienda colombiana.
			mariposas muertas, María, 
			flotantes
			azahares.

			Nadie espera, lucerito del alba.
			La hija de la viuda hierbaluisa y cedrón
			su madre se hace de papel crepé.
			Estrellas, días de vacaciones.
			Historia de una joven
			asediada por la nada.
			Madrecita, olvido que no nos deja. 

			Señora, aunque la vista de negro
			y con medias de seda,
			Tiene la piel palpitante
			Y usted, con sus manitas perfectas
			Es una mujer sin marido que huele
			A puro miedo y amor.


                                                                   *



			





























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			Amigos poetas dijeron:   "Mi país ya no existe..."
			y pasaron de la mano y de viaje
			llenos de miedo por haber hablado en demasía.
			Dijeron adiós in extremis, en la frontera
			iniciaron el regreso entre rimas de Bécquer.
			Tenía ella ojos de frutos dormidos.
			El parecía un español romántico y duro.

			A lo lejos brillaban
			la lava desbordante, ríos de sangre,
			calcinando los campos.
			Cenizas, cenizas,
			mortaja que incinera y castiga
			el hecho de que la patria ya no exista.

			La patria es un verbo en todos los tiempos
			y modos.
			A veces
			los poetas nos sentimos tristes y decimos
			palabras
			pero siempre volvemos en busca del nombre
			invocado, adivinado al infinito,
			muriente, naciente como la antigua patria mía.

			Digo, es un decir, dijo el poeta
			la patria puede estar herida, desangrarse,
			cuerpos, cuerpos, caer como nieve con sangre
			en la escena estática del hambre.
			Guernica como un estallido blanco,
			en su extensión nos recuerda
			el largo presente del tiempo.

                                                                  *






		    Cuando ví cazar una zorra en la Quinta Blanca

                                                                  En Castilla,
 Piura, Perú, cuando niña


			Entre el ocre del camino y del otoño
			daba la vuelta al arbol de tamarindo
			que soltó sus vainas ya a punto
			en el clima dorado.

			La zorra es un juguete del campo
			pero la carabina movió su gatillo
			y el humo viaja diminuto y maduro
			otro fruto de la nada, gratuito
			persiguiendo a la inocente zorra.

			Sus patas delanteras se doblan
			antes de dar una vuelta violenta en el aire
			para quedar inmóvil con el vientre afuera. 
			Corro, corro, detrás de la bala
			y de su desaparecido vuelo.  Parecía
			el batir de alas de un insecto invisible.

			Si fuese ilusión, si fuese un remolino en el aire
			una minúscula tormenta...he perdido su huella.
			Tiene un boquete en el vientre, sangra
			la audaz ladrona sin saber que ha robado.
			Sangra su sangre mojando su piel de cinabrio
			y la tierra es más tierna, más suave, más polvo.

			Allí donde en su vientre desnudo,
			Asoman con desprotección sus tetillas - 
			apagándose
			de acuerdo a la noche,
			sumándose a los óxidos, al azufre y al mercurio.
			Joya sublimándose en el cristal de la muerte.

                                                                          *








					Leyenda

                                                                             A
 Juan Ramón Jiménez


			Desnuda rosa subrepticia
			guarda silencio
			secreto entre los dioses.
			Con su quietud agota
			la copa del día.

			Tiñamos sus espinas
			de sangre.  Que nos hiera.
			Quebremos la rosa escondida,
			libre en algún corazón. 

			Silencio.
			Es el dios del silencio.
			La rosa es silencio,
			siempre será
			la única rosa.
			Ella misma será el fuego
			siempre
			en la memoria.

			Los dioses compasivos
			nos persiguen con sus flechas.
			Amor -
			acaso ya en eterno silencio.

			¿Quién es 
			el guardián de la rosa? 


                                                                *

(Último poema)